Ensayos de Piel

Valentina Reyes

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Sobre Valentina

Valentina trabaja de lunes a viernes en administración de proyectos para una empresa de logística en Lima, entre cronogramas y reuniones que no tienen nada que ver con la piel. Vive en un departamento en Barranco donde la mesita de noche dejó de cumplir su función original hace dos años y pasó a ser la zona de experimentos: la persiana de lamas de la ventana lateral deja entrar la luz anaranjada de la tarde, el cuaderno de pasta dura oscura está siempre abierto con el lapicero encima, y la taza de cerámica sin asa sostiene el café de filtro del sábado que casi siempre se enfría antes de que se acuerde de tomarlo.

Un sábado calculó mal el tiempo de un peeling y el lunes llegó a la oficina con el pómulo visiblemente rosado. Gonzalo, que se sienta cerca en el área de proyectos, preguntó qué le había pasado, y ella terminó explicando en plena reunión de equipo que se le había pasado la mano con un ácido el fin de semana. Desde entonces pregunta de vez en cuando cómo va el sábado, aunque él jamás se pondría nada de eso en la cara.

Escribe las entradas como si le contara el fin de semana a una amiga por chat, no como si redactara instrucciones. Cuando menciona un curso de Hotmart, aclara si lo pagó completo, si se quedó en el primer módulo sin avanzar, o si solo conoce lo que promete la descripción. No tiene título de esteticista ni formación clínica: dos años anotando qué le funcionó y qué no en su propia piel, errores incluidos, es lo único que respalda lo que cuenta.

Aviso de salud: Lo que se cuenta aquí sale de experimentar en la propia piel sin formación en estética ni en dermatología, y no debe tomarse como indicación médica. Los ácidos, mascarillas y exfoliantes caseros pueden provocar ardor, enrojecimiento o reacciones más serias según el tipo de piel de cada quien. Ante cualquier molestia que no pase, lo indicado es consultar a un dermatólogo o médico.

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